El Tribunal Tercero contra el Crimen Organizado en San Salvador procesó a 32 presuntos integrantes de la facción sureña de la pandilla 18, quienes operaban en el distrito de Suchitoto, en Cuscatlán Norte. Durante la audiencia única, la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó que se les imponga la pena máxima de prisión según sus rangos dentro de la estructura.
De acuerdo con la representación fiscal, las investigaciones señalan que este grupo delictivo tenía su base en el barrio La Cruz y extendió sus actividades ilícitas a diversas colonias, cantones y barrios de Suchitoto. Entre los procesados se encuentran 13 cabecillas o palabreros, señalados como los responsables de ordenar los delitos, además de nueve “homeboys”, tres civiles activos y siete colaboradores.
La FGR argumentó que mediante las pruebas presentadas se logró demostrar la existencia de la organización criminal y la participación de cada uno de los imputados. Las acusaciones detallan que la estructura mantuvo el control territorial por años, extorsionando a propietarios de tiendas, exigiendo pagos periódicos a empresarios del transporte colectivo y cobrando cuotas a camiones repartidores de mercadería.
Las penas solicitadas por la Fiscalía se basan en las reformas legales aprobadas por la Asamblea Legislativa. Bajo este marco legal, los fiscales requirieron una condena mínima de 20 años de cárcel para los civiles y colaboradores, 30 años para los “homeboys”, y penas de entre 40 y 60 años de prisión para los 13 palabreros o encargados de zona.
Fuente de referencia: Diario El Salvador. Contenido reelaborado editorialmente por ESNoticia.







