Dos peligrosos integrantes de la estructura criminal Barrio 18 fueron condenados a prisión tras ser hallados culpables de los delitos de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas. Según la Fiscalía General de la República, los crímenes fueron cometidos entre los años 2011 y 2014 en los municipios de Apopa, Nejapa y Guazapa.
Las investigaciones determinaron que ambos sujetos pertenecían a la tribu Guazapa, cancha Calle Nueva. El móvil de los asesinatos, de acuerdo con las pruebas presentadas ante el tribunal, fue la rivalidad entre pandillas: los ahora condenados le quitaron la vida a sus víctimas bajo la sospecha de que estas pertenecían a grupos delictivos contrarios.
Con esta sentencia, las autoridades judiciales cierran un capítulo de impunidad para varias familias que esperaron justicia por más de una década en la zona norte y oeste de la capital.








