Un menor de edad, perfilado como miembro activo de la Mara Salvatrucha (MS-13), fue condenado a 15 años de internamiento tras ser encontrado culpable del delito de agrupaciones ilícitas. Las investigaciones y pruebas presentadas por las autoridades confirmaron que el joven ostentaba el rango de «homeboy» dentro de dicha estructura criminal, desempeñando roles operativos para la organización.
La captura del imputado fue ejecutada por efectivos de la Fuerza Armada en momentos en que el joven realizaba labores de vigilancia y seguimiento a una potencial víctima. Tras su detención, las autoridades verificaron sus antecedentes y vínculos directos con la pandilla, logrando establecer su nivel de jerarquía y participación en actividades delictivas.








