Bajo una ceremonia marcada por la sobriedad y la rapidez, Nasry «Tito» Asfura juró este martes 27 de enero como el nuevo presidente de Honduras para el periodo 2026-2030. En sus primeras palabras a la nación, el empresario y exalcalde de Tegucigalpa puso la seguridad ciudadana y la generación de empleo como los pilares innegociables de su mandato, asegurando que trabajará para «devolverle la paz a las familias hondureñas».
Asfura, quien representa el retorno del Partido Nacional al poder tras el mandato de Xiomara Castro, destacó que su administración no perderá tiempo en excusas y se enfocará en resultados inmediatos. Entre sus primeras medidas, anunció una fuerte ofensiva contra la delincuencia y el narcotráfico, temas en los que ha recibido un respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este giro hacia políticas de derecha busca replicar modelos de éxito regional para frenar el impacto de las pandillas y el crimen organizado en el país vecino.
Además del enfoque en seguridad, el nuevo mandatario prometió una gestión austera, eliminando instituciones innecesarias para optimizar el presupuesto y dirigirlo a infraestructura y salud. «Honduras, no te voy a fallar», expresó Asfura, quien ya en su segundo día de gobierno ha comenzado a ordenar el mantenimiento de las principales carreteras del país.









