El presidente Nayib Bukele ha oficializado la firma del primer Acuerdo Comercial Recíproco en todo el hemisferio occidental entre Estados Unidos y El Salvador. Este tratado marca un cambio de paradigma en las relaciones económicas regionales al establecer un marco de beneficios mutuos bajo la visión de la actual administración estadounidense. El eje central de este pacto es la eliminación del arancel base del 10% que pesaba sobre sectores clave de la producción nacional, lo que otorga una ventaja competitiva sin precedentes a las exportaciones salvadoreñas en el mercado norteamericano.
Los sectores de textiles, confección e industria ligera, así como diversos rubros agrícolas, experimentarán un impulso inmediato al desaparecer las barreras impositivas para productos que Estados Unidos requiere importar por su alta demanda interna. A cambio, El Salvador se compromete a facilitar el ingreso de bienes estratégicos procedentes de Estados Unidos, centrando su apertura en productos de alta tecnología, dispositivos médicos, fármacos y vehículos. Esta reciprocidad incluye la agilización de registros sanitarios y la eliminación de trámites burocráticos que anteriormente ralentizaban el flujo de mercancías estadounidenses hacia el mercado salvadoreño.
El acuerdo también contempla una modernización profunda de la infraestructura aduanera y los procesos digitales. El Salvador implementará sistemas de certificación electrónica y digitalización de trámites para garantizar que el comercio sea más ágil y transparente, cumpliendo con los estándares de eficiencia exigidos por su principal socio comercial. Asimismo, el pacto refuerza la protección de la propiedad intelectual y el fomento del comercio digital, creando un entorno de mayor seguridad jurídica para atraer nuevas inversiones y consolidar a la nación como un nodo logístico y comercial estratégico en la región.









