La Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) desplegaron este día una nueva fase del Plan Tenaza, un operativo conjunto diseñado para combatir el comercio de artículos robados. En esta ocasión, las autoridades centraron sus esfuerzos en inspeccionar establecimientos dedicados no solo a la tecnología, sino también a la compra y venta de joyas y relojes.
El procedimiento responde directamente a las denuncias de ciudadanos que han sido víctimas de hurtos y robos. Las autoridades verificaron minuciosamente las bitácoras de ingreso y la documentación legal de cada pieza en venta, con el fin de localizar objetos con reporte de robo y desmantelar los puntos receptores que alimentan la cadena delictiva.
Durante los registros, se busca garantizar que cada celular, reloj o artículo de valor cuente con un respaldo legal de procedencia. Aquellos comercios que no logren justificar el origen de su inventario se enfrentan a la incautación inmediata de la mercadería y al inicio de procesos judiciales por el delito de receptación para sus propietarios.









