En un fallo judicial sin precedentes, Edwin Oswaldo Ortiz ha sido condenado a una pena de 298 años de prisión por el delito de estafa agravada. Esta sentencia definitiva surge luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) presentara un recurso de apelación ante la Cámara Primera de lo Penal, logrando revertir una condena inicial de apenas 8 años que había sido impuesta previamente.
Las investigaciones del Ministerio Público Fiscal revelaron que Ortiz operaba mediante una estructura fraudulenta, creando una empresa falsa que supuestamente se dedicaba a la importación de vehículos usados desde el extranjero. Para captar a sus víctimas, el ahora condenado utilizaba las redes sociales como plataforma de promoción, proyectando una imagen de negocio legítimo y confiable.
Bajo este esquema, un total de 56 personas resultaron afectadas. Las víctimas, confiando en la oferta, entregaron anticipos económicos que oscilaban entre los $1,500 y los $5,000, con la esperanza de adquirir un vehículo. Sin embargo, tras recibir el dinero, Ortiz no cumplía con la entrega de los automotores ni devolvía los fondos, acumulando un monto significativo producto del engaño masivo.
La Cámara validó los argumentos de la FGR, determinando que la gravedad y la pluralidad de los hechos justificaban el incremento drástico en la pena. Con este fallo, las autoridades envían un mensaje contundente contra los delitos patrimoniales y el fraude electrónico en el país.









