La ministra de Vivienda, Michelle Sol, anunció este día un avance significativo en la seguridad jurídica de decenas de familias salvadoreñas, quienes finalmente firmaron las escrituras de propiedad que les acreditan como dueños legítimos de sus terrenos. Este logro pone fin a una espera que, en muchos de los casos, se prolongó por más de tres décadas debido a la falta de regularización de sus asentamientos.
Los beneficiarios de esta jornada provienen de 19 lotificaciones distribuidas estratégicamente en seis departamentos del país. Por años, estas familias habitaron sus hogares bajo la incertidumbre de no contar con documentos legales, lo que les impedía acceder a créditos, servicios básicos formales o heredar sus propiedades con total tranquilidad.
La funcionaria destacó que este proceso de legalización es parte de un esfuerzo institucional por saldar deudas históricas con sectores que fueron ignorados por administraciones pasadas. Con la firma de estos documentos, el Ministerio de Vivienda garantiza que el patrimonio de estas familias esté protegido por la ley, transformando su condición de vida y brindándoles la estabilidad que buscaron por más de 30 años.









