La nueva Central de Abastos ubicada en Usulután Este comenzó operaciones formales con un total de 108 puestos dedicados a la comercialización de alimentos de la canasta básica. Este espacio busca reducir de forma directa la intermediación comercial, lo cual permite que tanto los productores locales como los consumidores obtengan mejores condiciones de compra y venta. Entre los productos disponibles destacan frutas, verduras, lácteos, carnes y granos básicos, orientados principalmente a la venta al por mayor.
Durante un espacio de entrevista, el sociólogo y escritor Mauricio Rodríguez destacó que este modelo de centrales y agromercados surgió como una estrategia gubernamental de resiliencia frente a crisis de precios externas. Rodríguez detalló que la Asamblea Legislativa aprobó una exención de aranceles para productos agrícolas por un periodo de 10 años, una medida clave para incentivar la producción nacional y avanzar hacia la soberanía alimentaria en El Salvador.
Asimismo, el analista contrastó el impacto en los precios de los productos distribuidos en la nueva central. Por ejemplo, una caja de tomates de 50 libras se cotiza en 26 dólares en las instalaciones de Usulután, mientras que en mercados tradicionales de otras zonas del oriente el costo puede duplicarse. Esta reducción de costos también se atribuye a la mejora en la seguridad pública nacional, dado que los transportistas y agricultores ya no deben asumir cobros por extorsiones de pandillas.
La Central de Abastos se ubica sobre la calle Eva María Dimas y brindará servicio de lunes a sábado desde las 2:00 a. m. hasta las 10:00 p. m., mientras que los domingos atenderá de 2:00 a. m. a 6:00 p. m., facilitando el suministro regular para los pequeños comerciantes de la zona oriental.






