El Salvador enfrenta una agudización de las condiciones climáticas secas y cálidas debido a la confluencia de varios sistemas meteorológicos globales, según detalló la especialista del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Sandra Martínez. La experta señaló que el país ha entrado formalmente en el período canicular, caracterizado por una marcada ausencia de precipitaciones y un alza de las temperaturas ambientales, condiciones que se mantendrán al menos hasta finales de julio.
Esta sequía meteorológica se ve impulsada principalmente por un sistema de altas presiones ubicado en el océano Atlántico, el cual genera aire subsidente sobre la región centroamericana. Este flujo de aire inhibe y restringe el desarrollo de nubosidad, impidiendo la formación de tormentas o lluvias significativas sobre el territorio salvadoreño. Además, las ondas tropicales que se aproximan al área terminan desintegrándose o debilitándose al encontrarse con esta masa de aire seco de dirección contraria.
De manera simultánea, el fenómeno de El Niño continúa calentando de forma constante las aguas del océano Pacífico, lo que intensifica el calor sofocante en Centroamérica. Aunque en el Pacífico se vigilan sistemas como la tormenta tropical Douglas y otra área de desarrollo ciclónico con un 90% de probabilidad de evolución, la trayectoria de ambos fenómenos apunta hacia el noroeste, alejándose de las costas centroamericanas y cancelando cualquier posibilidad de que aporten lluvias aliviadoras a la sequía que afecta la agricultura nacional.
Ante este panorama de calor extremo, Martínez recomendó a la población tomar medidas preventivas contra la insolación y los trastornos de salud relacionados con la alta radiación solar, debido a que los índices de rayos ultravioleta se mantendrán en niveles elevados durante las horas de mayor exposición. Las proyecciones sugieren que tras una breve flexibilización de las temperaturas a finales de mes, un nuevo período seco podría coincidir con la temporada vacacional de agosto.







