Un incendio de proporciones catastróficas devastó anoche el barrio de Barangay Lamion, en la municipalidad de Bongao, provincia de Tawi-Tawi, al extremo suroccidental de Filipinas. De acuerdo con los informes de la Oficina Municipal de Gestión y Reducción de Riesgos de Desastres (MDRRMO), el fuego se originó alrededor de las 10:00 p.m. del martes 3 de febrero de 2026 y se propagó con extrema rapidez debido a los fuertes vientos y a que la mayoría de las viviendas estaban construidas con materiales ligeros e inflamables, muchas de ellas sobre pilotes en la costa.
El siniestro, que tardó más de cuatro horas en ser controlado por el Cuerpo de Bomberos, dejó un saldo preliminar de 1,000 casas reducidas a escombros y aproximadamente 5,000 personas desplazadas. Las autoridades locales informaron que, a pesar de la magnitud de la destrucción, no se reportaron víctimas mortales, aunque se están verificando heridos leves entre los residentes y los equipos de respuesta. La evacuación de las familias tuvo que realizarse tanto por tierra como por mar, debido a que el fuego destruyó puentes peatonales de madera que servían como únicas vías de acceso en la zona.
Actualmente, los damnificados se encuentran refugiados en centros de evacuación, incluyendo instalaciones de la Universidad Estatal de Mindanao y áreas de la Guardia Costera de Filipinas. Mientras las autoridades investigan un posible fallo eléctrico como causa del inicio de las llamas, se ha iniciado una movilización nacional para proveer alimentos y refugio a las miles de familias que perdieron todas sus pertenencias en cuestión de minutos en esta remota isla del archipiélago.









