Gerbert Mauricio Vargas Gutiérrez fue sentenciado a una década en prisión por el delito de extorsión agravada en perjuicio de un transportista de San Miguel. La Fiscalía General de la República confirmó que el imputado era el responsable de recolectar el dinero de la «renta» que la estructura criminal exigía a la víctima para permitirle circular y trabajar en la zona.
Este fallo judicial refuerza el combate frontal contra el sistema de financiamiento de las pandillas en el oriente del país. Con las pruebas presentadas, el tribunal validó que Vargas Gutiérrez participaba activamente en el chantaje, asegurando que este tipo de delitos, que por años asfixiaron al sector transporte, no queden en la impunidad.









