El sistema judicial dictó una sentencia de 15 años de prisión contra Isabel del Carmen Montes y José Ayala, tras ser encontrados culpables del delito de hurto agravado. La condena surge luego de que las investigaciones demostraran su responsabilidad en el robo de pertenencias de alto valor en una vivienda particular donde Montes se desempeñaba como empleada doméstica.
Aprovechando la confianza depositada en ella y el acceso directo al inmueble, Montes facilitó el robo de una cantidad considerable de dinero en efectivo y diversas joyas. Según las autoridades, el vínculo laboral fue el factor clave que permitió a los ahora condenados planificar y ejecutar el ilícito, vulnerando la seguridad del hogar de la víctima.
Con este fallo, el tribunal reafirma la gravedad del abuso de confianza en el ámbito laboral doméstico para la comisión de delitos patrimoniales. Ambos sujetos deberán cumplir su pena en un centro penitenciario, mientras las autoridades reiteran la importancia de la denuncia ciudadana ante este tipo de abusos.









