El Cuerpo de Bomberos de El Salvador mantiene un despliegue operativo en diversos puntos de venta de productos pirotécnicos para realizar monitoreos preventivos durante la temporada alta de comercio. Estas inspecciones tienen como prioridad asegurar que cada puesto cumpla con las distancias de seguridad obligatorias entre las estructuras de venta y las áreas de circulación, evitando así que una posible emergencia en un local se propague rápidamente a los demás.
Durante estos recorridos, los inspectores verifican el ordenamiento general del área y que las instalaciones cumplan con las condiciones técnicas necesarias para reducir riesgos de incendio. Esto incluye la supervisión de los depósitos de agua o arena disponibles, el estado de los extintores y la ausencia de materiales inflamables externos o instalaciones eléctricas improvisadas que puedan generar chispas.
Estas acciones preventivas buscan garantizar que tanto los comerciantes como los ciudadanos que acuden a comprar pólvora lo hagan en un entorno seguro. Al vigilar de cerca el cumplimiento de estas normativas, Bomberos busca anticiparse a cualquier descuido humano o falla técnica, promoviendo una cultura de responsabilidad que permita disfrutar de las festividades de fin de año sin incidentes lamentables.








