En una nueva respuesta a los señalamientos internacionales sobre el sistema penitenciario salvadoreño, el presidente Nayib Bukele extendió una invitación pública a su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, para que este país facilite el traslado y la custodia del 100 % de la población carcelaria de El Salvador. La propuesta surge como una reacción directa a las recientes declaraciones del mandatario colombiano sobre las políticas de seguridad implementadas en territorio salvadoreño.
La controversia escaló luego de que el presidente Petro afirmara que en las prisiones de El Salvador existe un 36 % de personas inocentes. En sus declaraciones, el mandatario de Colombia calificó la situación carcelaria salvadoreña como un «crimen contra la humanidad» y llegó a comparar los centros de detención con «campos de concentración», cuestionando la legitimidad de las detenciones masivas realizadas bajo el régimen de excepción.
Ante estas críticas, el presidente Bukele planteó el traslado total de los reos como una solución irónica ante la postura colombiana, sugiriendo que, si el Gobierno de Colombia considera que el sistema salvadoreño es violatorio de derechos humanos, debería estar dispuesto a recibir a los privados de libertad. Este intercambio de declaraciones marca un nuevo punto de tensión diplomática entre ambos mandatarios, quienes mantienen visiones opuestas sobre el manejo de la criminalidad y la justicia penal en la región.









