Jorge Flores y Luis Hernández, miembros de la MS-13, pasarán las próximas dos décadas en prisión tras ser declarados culpables de asesinar a un taxista en el centro de San Miguel. La Fiscalía General de la República logró demostrar ante el tribunal la responsabilidad de ambos sujetos en este crimen, el cual fue ejecutado con extrema frialdad.
Según las investigaciones, los pandilleros interceptaron a la víctima fingiendo ser pasajeros y le solicitaron un viaje. Una vez dentro del vehículo, atacaron al conductor con una navaja hasta causarle la muerte. Para intentar borrar las huellas del asesinato, los ahora condenados ocultaron el cuerpo debajo de un puente y se deshicieron del arma blanca utilizada, pensando que así evadirían la justicia.
Sin embargo, el trabajo coordinado entre los fiscales y la policía permitió recabar las pruebas necesarias para condenarlos por homicidio agravado. Con este fallo, las autoridades reiteran que los delitos contra el sector transporte y la vida de los trabajadores no quedarán impunes, sumando esta sentencia a la racha de condenas contra estructuras criminales en la zona oriental.









