Tres miembros de la pandilla Barrio 18 fueron condenados a 15 años de prisión cada uno, tras ser hallados culpables de extorsión agravada en perjuicio de un comerciante en el distrito de Apopa. Según las pruebas presentadas en el juicio, los sujetos se presentaban periódicamente al negocio de la víctima para exigirle el pago mensual de la denominada «renta».
Los delincuentes mantenían bajo amenazas de muerte al comerciante, advirtiéndole que atentarían contra su integridad física o la de su familia si no cumplía con las cuotas establecidas. Gracias a la denuncia y a la intervención de las autoridades, se logró desarticular esta acción criminal y asegurar la permanencia de los imputados en un centro penitenciario.








