Como parte de las estrategias de seguridad pública, agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) mantienen una presencia constante en paradas de autobuses y terminales en todo el país. Estos dispositivos buscan prevenir robos, asaltos y otros delitos contra quienes utilizan el transporte colectivo para desplazarse hacia sus centros de trabajo, estudios o actividades personales.
El despliegue policial incluye el abordaje preventivo a las unidades de transporte y el registro de personas sospechosas, acciones que se intensifican durante las horas de mayor afluencia de pasajeros. Según las autoridades, este acompañamiento brinda mayor tranquilidad a los usuarios y permite una reacción inmediata ante cualquier incidente en las zonas de mayor concentración de personas.
Además de la presencia física de los agentes, el monitoreo se apoya en sistemas de videovigilancia en puntos estratégicos, con el fin de identificar movimientos irregulares y capturar en flagrancia a quienes intenten atentar contra el patrimonio o la integridad de la ciudadanía en las rutas del transporte público.








