La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo una condena de 15 años de prisión para Wendy Lisseth Ascencio Monteagudo y Damaris Vanessa Quintanilla Rosa, tras demostrarse su culpabilidad en el delito de extorsión agravada.
Ambas mujeres fueron perfiladas por las autoridades como integrantes de la estructura criminal MS-13. Según las investigaciones, las imputadas se encargaban de exigir dinero de manera sistemática a un comerciante del municipio de San Francisco Gotera, en el departamento de Morazán, bajo amenazas de muerte y represalias contra su negocio.
Con las pruebas presentadas por el ministerio público, el tribunal correspondiente dictó la sentencia máxima por este delito, reafirmando el combate a las finanzas de las pandillas y la protección a los sectores productivos de la zona oriental del país.









