El Ministerio de Obras Públicas mantiene un despliegue constante de cuadrillas y maquinaria pesada en diversos puntos estratégicos del país con el objetivo de ejecutar obras de mitigación que prevengan derrumbes, deslizamientos de tierra e inundaciones durante el actual periodo invernal. Los esfuerzos de infraestructura se concentran en zonas catalogadas de alta vulnerabilidad, donde el colapso de taludes o el desbordamiento de cauces representa un peligro inminente para las viviendas cercanas y las carreteras principales.
Romeo Rodríguez, ministro de Obras Públicas, detalló que los equipos técnicos avanzan en la estabilización de taludes mediante la colocación de concreto lanzado, la construcción de muros de contención y la canalización adecuada de aguas pluviales en diferentes rutas nacionales. Asimismo, se realizan labores constantes de limpieza de tragantes, tuberías de drenaje y remoción de escombros en puentes y quebradas urbanas para evitar taponamientos que puedan provocar inundaciones súbitas.
Estas intervenciones viales buscan no solo proteger el patrimonio de las familias salvadoreñas que habitan en zonas de riesgo, sino también asegurar que la conectividad terrestre del país se mantenga estable y segura, reduciendo al mínimo los tiempos de interrupción del tránsito vehicular ante eventuales temporales de lluvia. El plan de monitoreo preventivo en carreteras se intensificará durante las vacaciones de agosto, facilitando una respuesta ágil ante desprendimientos de rocas o lodo.







