El Salvador registra un aumento significativo en la producción de granos básicos durante el ciclo agrícola de 2026, consolidando las bases de la seguridad alimentaria nacional. El viceministro de Agricultura y Ganadería, Óscar Domínguez, detalló que las estrategias gubernamentales implementadas ante los desafíos climáticos globales, como el fenómeno de El Niño, han permitido a los agricultores obtener rendimientos muy superiores a los promedios históricos del país. En el caso del cultivo de maíz, los productores han alcanzado cosechas récord de hasta 120 quintales por manzana, superando ampliamente el promedio tradicional que oscilaba únicamente entre los 45 y 50 quintales. En el cultivo de frijol, los resultados también muestran una tendencia positiva, logrando cosechar hasta 40 quintales por manzana en comparación con los históricos 15 o 20 quintales.
Este incremento en la productividad responde a un plan integral diseñado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Dicho plan contempló la siembra anticipada a finales de abril y principios de mayo, la entrega masiva de paquetes agrícolas con insumos de alta calidad, la distribución de variedades de semillas altamente tolerantes al estrés hídrico y la sequía, y el acompañamiento técnico continuo en el manejo del suelo y la optimización de recursos. Además, se destaca que el 65% de las tierras destinadas a la siembra de postrera contarán con sistemas de riego auxiliar, pozos de infiltración y monitoreo satelital para asegurar la disponibilidad de agua durante los meses de menor precipitación.
Equipos técnicos del MAG se encuentran realizando inspecciones escalonadas en zonas clave del occidente y oriente del país, como en Coatepeque, Santa Ana, donde cerca de 80 agricultores reciben asesoría directa para mitigar plagas y optimizar sus parcelas. Las proyecciones oficiales del gobierno apuntan a cerrar el ciclo de 2026 con una producción total estimada en 12.2 millones de quintales de maíz y 1.2 millones de quintales de frijol, asegurando el abastecimiento pleno de los mercados locales y evitando la dependencia de importaciones de granos básicos.







