El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán en el Oriente Medio alcanzó un punto de alta tensión tras doce jornadas consecutivas de ataques aéreos perpetrados por las fuerzas armadas estadounidenses contra instalaciones militares iraníes. La persistente inestabilidad armada en los corredores logísticos estratégicos ha provocado que el crudo de referencia Brent supere la barrera de los 100 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cotiza por encima de los 90 dólares.
El Comando Central de Estados Unidos informó que los bombardeos selectivos han destruido radares de defensa, arsenales de drones, misiles antibuque y bases de vigilancia costera bajo control de fuerzas afines a Teherán. Por su parte, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró que la administración del presidente Donald Trump responderá con fuerza abrumadora e impondrá represalias directas sobre la infraestructura iraní si se mantiene la injerencia sobre las rutas de navegación mercante.
La alerta internacional se concentra en el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo crítico por donde transita el 20 % del gas natural licuado global, así como insumos esenciales para las industrias química y agrícola a nivel mundial. La amenaza de una paralización en el suministro de hidrocarburos generó un impacto adverso inmediato en los mercados bursátiles, ocasionando descensos significativos en los principales índices de Wall Street y en la Bolsa Mexicana de Valores ante el riesgo de una escalada inflacionaria global.







