Las labores de búsqueda y rescate continúan en Colombia tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país. De acuerdo con el reporte oficial presentado por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, la cifra de víctimas mortales ascendió a 265 personas, mientras que los heridos suman 3,494 y se registran aún 496 personas desaparecidas. El epicentro del movimiento telúrico fue localizado en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, afectando de manera severa a ciudades importantes como Cali, Pereira y Manizales, donde se concentra la mayor cantidad de fallecidos y daños estructurales.
Ante la magnitud de la tragedia, el gobierno colombiano decretó el estado de emergencia y autorizó la entrega de subsidios de arrendamiento para las miles de familias que perdieron sus hogares. Evaluaciones preliminares indican que el sismo destruyó por completo 1,136 viviendas y dejó daños en más de 8,000 edificaciones. Adicionalmente, se reporta el colapso total de 61 edificios, afectaciones en 18 centros de salud, 52 escuelas, así como interrupciones graves en los servicios de energía eléctrica, agua potable y telefonía móvil.
En el marco de la cooperación internacional, El Salvador completó el envío de un contingente de ayuda humanitaria equivalente a 100 toneladas métricas de insumos esenciales. El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, confirmó la partida y el posterior aterrizaje en Cali de un segundo avión de carga que transportaba 50 toneladas de suministros. Este cargamento incluye paquetes alimenticios, leche en polvo, atún, kits de higiene personal, medicamentos, mascarillas protectoras N95 y lentes de seguridad. Las provisiones fueron trasladadas de inmediato al centro de acopio principal establecido en el Coliseo del Pueblo de Cali. Por su parte, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, agradeció públicamente el gesto solidario del mandatario salvadoreño y de los ciudadanos del país centroamericano por brindar un auxilio oportuno en este momento de crisis.







